José María Barreda: “Murcia y Levante no tienen derechos históricos sobre el agua del Tajo”

12 Oct 2004

José María Barreda

José María Barreda: “Murcia y Levante no tienen derechos históricos sobre el agua del Tajo”

12 Oct 2004

José María Barreda

José María Barreda: “Murcia y Levante no tienen derechos históricos sobre el agua del Tajo”

12 Oct 2004

José María Barreda

El Presidente regional, José María Barreda, en una entrevista concedida a la Agencia EFE, ha señalado que “Murcia y el Levante no tienen derechos históricos sobre el agua del Tajo”, por eso reclama la caducidad del trasvase Tajo-Segura, por “la necesidad objetivo de agua que tiene Castilla-La Mancha”. Para Barreda, en esta reivindicación “nos asiste la razón y la ley al reclamar un recurso que es esencial para nuestro crecimiento y nuestro desarrollo”.

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, reclama la caducidad del trasvase Tajo-Segura por la «necesidad objetiva» de agua que tiene su región y sin intención de «excitar envidias vecinales», pero recordó que Murcia y el Levante «no tienen derechos históricos sobre el agua del Tajo».

En una entrevista con la Agencia EFE, Barreda defendió la derogación del trasvase como una reivindicación que califica de «histórica» por las consecuencias que tendrá a largo plazo y donde «nos asiste la razón y la ley» en reclamar un recurso «esencial para nuestro crecimiento y nuestro desarrollo».

El presidente de Castilla-La Mancha no acepta que se empleen argumentos de todo tipo para justificar la derogación del trasvase del Ebro «y, sin embargo, se mire para otra parte cuando se trata del Tajo», al tiempo que tacha de «ridículo y superficial» negar la caducidad de una infraestructura, que «hipoteca» el desarrollo de una región, sólo porque ya está construida.

El Gobierno que preside Barreda se ha reunido hasta cuatro veces con el Ministerio de Medio Ambiente entre agosto y octubre para tratar este asunto, según el presidente regional, quien valora positivamente que su titular, Cristina Narbona, sea consciente de las necesidades y el déficit que tiene Castilla-La Mancha, si bien reconoce que en el fondo «tenemos una desavenencia muy importante».

Para defender el planteamiento de Castilla-La Mancha, Barreda recuerda que el trasvase Tajo-Segura se concibió en 1971, «en pleno franquismo», como una «obra faraónica para sacar el agua de Entrepeñas y Buendía para llevarla hasta Murcia sin dejar una gota en 300 kilómetros de recorrido».

«Yo pregunto ¿qué región soporta en silencio que se saque agua de su propio territorio y recorra 300 kilómetros para que finalmente favorezca el crecimiento y el desarrollo de otra región? ¿Lo soportarían Cataluña, Aragón o Andalucía?. No lo soportaría ninguna ¿Por qué lo tiene que soportar Castilla-La Mancha?».

”Pedimos agua porque la necesitamos”

Barreda insiste en que «pedimos agua porque la necesitamos» para hacer frente al importante crecimiento poblacional y urbanístico de comarcas como el corredor del Henares en Guadalajara o La Sagra toledana, así como para afrontar los problemas hídricos de La Mancha -«no queremos que el complejo petroquímico de Puertollano vuelva a parar por falta de agua, como en 1995»- y para abastecer a Cuenca o regar en la Mancha Oriental, entre otros.

Para ello, reclama el agua del Tajo porque Castilla-La Mancha no cuenta con la alternativa de desalar el agua del mar que sí tienen las regiones beneficiarias del trasvase, Murcia y Valencia, a quienes Barreda recordó que la ley, entre otras cuestiones, impide concesiones de agua sin límite temporal.

«Cuando digo que el trasvase Tajo-Segura tiene fecha de caducidad estoy recordando lo que dice la ley», aseguró el presidente castellano-manchego, quien incidió en que «Murcia y Levante no tienen derechos históricos sobre el agua del Tajo».

Aseguró no estar frustrado por la reacción inicial del Gobierno de España ante la postura de su Comunidad Autónoma y dijo ser consciente de que se trata de una «batalla complicada», donde hay que dar «un giro de 180 grados en la mentalidad del conjunto de España sobre quién debe ser el usuario primero y protagonista de las aguas del Tajo que, indudablemente, es Castilla-La Mancha».

La caducidad del trasvase Tajo-Segura ha sido el principal «caballo de batalla» del Gobierno de Castilla-La Mancha desde que José María Barreda asumiera la Presidencia de la Junta de Comunidades a finales del pasado mes de abril, tras el nombramiento de José Bono como ministro de Defensa.

Balance del mandato

A los cinco meses de su investidura y a falta de pocos días para su primer Debate sobre el Estado de la Región, Barreda destaca que el cambio en la Presidencia regional ha sido «tranquilo, modélico y sin traumas» lo que denota la madurez de la sociedad castellano-manchega.

Reconoce que este relevo puede parecer «una operación delicada» dada la «fuerte y definida personalidad» de José Bono, pero la «estrecha relación y colaboración» que mantienen el presidente de Castilla-La Mancha y el ministro de Defensa hace «imposible» que surjan conflictos como los ocurridos en Valencia, según el ejemplo citado por Barreda.

En lo que lleva de mandato, el presidente de Castilla-La Mancha ha notado «el apoyo explícito» del tejido social de la región y, de cara al Debate de Política General que se celebrará los días 20 y 21 de octubre, destacó que la «foto fija» de la región «es muy favorable» porque esta Comunidad Autónoma «tiene proyecto. Sabemos lo que queremos y sabemos qué tenemos que hacer para conseguirlo».

Barreda y Alvarez firmarán la próxima semana un convenio sobre infraestructuras

Por otra parte, el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda anunció que la próxima semana firmarán un convenio con la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, sobre infraestructuras para la región que supondrá «un giro?!IdEntrada
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Barreda, quien explicó que con este acuerdo se llevará a la práctica, por primera vez, la ordenación del territorio regional y la organización de sus comunicaciones «no solamente como complemento de Madrid, sino pensando en nuestra propia cohesión y vertebración interna».

Este convenio plasmará la concreción de las infraestructuras de carreteras y ferrocarril previstas para la comunidad autónoma, según Barreda, quien destacó la «envergadura» del acuerdo.

El presidente autonómico restó importancia a las «dudas» y críticas expresadas en las últimas semanas por los dirigentes del PP en la región sobre la puesta en marcha de infraestructuras como la autopista Toledo-Ciudad Real y comentó que los «populares» «cogen el rábano por las hojas» y se encuentran «en otra onda, fuera de la realidad del territorio de Castilla-La Mancha».

”Las crisis reflejan la falta de costumbre del PP en la democracia interna”

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, considera que las crisis del Partido Popular en varias comunidades autónomas reflejan su falta de costumbre «al ejercicio de la democracia interna», lo que se une a las consecuencias de su derrota electoral y la falta de liderazgo.

Barreda opinó que, después de su Congreso Nacional, el Partido Popular «vive vicisitudes complicadas de enfrentamiento y tensión» que evidencian que «no están acostumbrados al ejercicio de la democracia interna».

Puso como ejemplo el caso del Partido Popular de Madrid, donde la presentación de distintas candidaturas «se vive como un drama y una tragedia».

A su juicio, las crisis del PP «más o menos larvadas» han aflorado en comunidades autónomas como Galicia, Valencia, Madrid y también en Castilla-La Mancha, donde los «populares» viven un proceso precongresual que «no está claro» y donde es posible que finalmente haya varias candidaturas, según Barreda, quien recordó también el caso de los «expulsados» de Guadalajara.

No obstante, el presidente regional espera que los «populares» de la Comunidad Autónoma, una vez transcurrido su congreso, «superen todas esas dificultades y sean capaces de organizarse, porque pienso que en Castilla-La Mancha no sobra nadie».

«A esta región le conviene un PP fuerte que sea capaz de defender nuestros intereses en el ámbito que les corresponde», dijo Barreda, quien, en este sentido, echó en falta las intervenciones de los «populares» castellano-manchegos en materia de agua en su Congreso Nacional, donde sólo los murcianos y valencianos hablaron de política hidráulica.

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