García-Page pide a Cospedal que «se deje el ruido» y resuelva los problemas
García-Page pide a Cospedal que «se deje el ruido» y resuelva los problemas
García-Page pide a Cospedal que «se deje el ruido» y resuelva los problemas
El alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, ha pedido hoy a la presidenta regional, María Dolores de Cospedal, tras sus primeros cien días de gobierno, que «se deje el ruido» y que «la adrenalina» que se emplea para hablar de los anteriores rectores autonómicos la utilice para resolver los problemas.
Como alcalde de Toledo, por tanto circunscrito al ámbito de la ciudad, sin «mentalidad ni vocación de ser oposición de Cospedal», García-Page ha contestado a los periodistas que sigue «estando a la expectativa» aunque, ha advertido, «esas expectativas se frustran si se dejan llevar por el tiempo».
«A mi me gustaría que se deje el ruido y que la misma adrenalina que utilizan para hablar de los anteriores gobernantes la utilicen para resolver los problemas que están encima de la mesa», ha dicho.
El regidor toledano ha refrendado que «es un deseo» verdadero «sin ningún tipo de odio ni de rencor» que se apliquen en resolver los problemas de los ciudadanos y «desde la inteligencia de que eso les haría ganar las próximas elecciones».
Emiliano García-Page, que hoy ha asistido a la presentación del curso de la Escuela Taller de Restauración de Toledo IX y Casa del Diamantista VI, también a preguntas de la prensa, ha contestado que el Gobierno regional se tiene que «aplicar el cuento» a las críticas al Gobierno estatal por no haber aprobado los presupuestos.
«Está criticando al Estado porque no ha presentado el presupuesto y yo le diría (al Gobierno regional) que se aplique el cuento» porque «quiero saber que cuentas se va a hacer la Comunidad el año que viene y que servicios de los que no son nuestros, pero arrimamos el hombro, van a estar o no en el aire».
En este sentido, ha concluido, «habrá cosas prescindibles, pero hay otras muy graves», y ha priorizado la área social y educativa, «que no pueden estar sometidas a discusión».
Ha dicho confiar que esos aspectos «se vayan despejando porque los problemas humanos no se pueden someter a análisis político».
